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Digitalización en Andorra: ¿menor burocracia?

La llamada digitalización en Andorra siempre ha sido una prioridad. Hace ya bastante tiempo que contábamos aquí la transformación que ha llevado a cabo el Principado desde la última década. Explicábamos que la Andorra moderna actual tiene realmente menos de 30 años ya que nació con su Constitución de 1993 y que las crisis punto com de los 90s y la inmobiliaria de 2008 supusieron dos grandes golpes que aceleraron su transformación. Finalmente, la crisis local de la Banca Privada de Andorra (BPA) en 2015 ha sido el último aliciente de necesidad de reformas del país.

La transformación de Andorra

Esto ha supuesto que Andorra haya pasado de ser un país feudal, autárquico, aislado, opaco y desconectado por ser considerado un paraíso fiscal dedicado al refugio de dinero de dudosa procedencia, a un país que busca ese equilibrio de los microestados entre estar conectados con todos los países en el ámbito internacional pero sin sacrificar demasiado las características que le permiten sobrevivir. Actualmente es un microestado con una fiscalidad tremendamente atractiva, con gran seguridad física y jurídica, transparente y abierto a la inversión extranjera.

Contábamos también que, si bien el país está evolucionando muy bien, todavía depende demasiado del sector del turismo y del sector bancario. Siendo un país con un 98% de terreno forestal, tres parques nacionales y una tradición histórica en el esquí, a pesar de su pequeño tamaño Andorra ha sido siempre un referente en cuanto a turismo de montaña y deportivo se refiere. También respecto a los servicios bancarios, pues su condición de país históricamente pacífico y de refugio fiscal invitaba a la gestión de capitales extranjeros.

Primeros pasos en la digitalización

En el transcurso de esta crisis Andorra ya entendió que tenía que buscar diversificar su economía y sus ingresos, y para ello decidió apostar entre otros por la digitalización. En este sentido Andorra Telecom, ya fundada desde 1975, empezó a modernizar las telecomunicaciones andorranas para atraer emprendedores digitales y negocios digitales que ejercieran servicios de forma remota y pudieran deslocalizarse a cualquier parte del mundo.

La idea es que cualquier persona que pueda teletrabajar (trabajar a distancia) pueda formar parte de esta digitalización. Como ya mencionamos en su momento, antes de la pandemia de covid-19 en el Gobierno de Andorra se estaba planteando la posibilidad de establecer un modelo de residencia digital o electrónica en el país, de forma similar al que tiene Establecido Estonia. Sin embargo, en 2020 todo esto quedó paralizado, aunque en cualquier caso es difícil de implementar debido al compromiso del país con los requisitos de sustancia económica marcados por la OCDE.

Actualización del sistema bancario y pasarelas de pago

No obstante, digitalización no es solo preparar el país para atraer negocios y emprendedores que efectúen su trabajo de forma remota. Algo tan simple como el desarrollo financiero del país es absolutamente necesario para el comercio y la actividad económica. Por ejemplo,  Zona Única de Pagos en Euros (en inglés, Single Euro Payments Area, SEPA), permite efectuar pagos en euros, desde una cuenta situada en cualquier lugar de la zona, mediante un único conjunto de instrumentos de pago y con las mismas condiciones.

Aunque Andorra entró al sistema SEPA en marzo de 2019 de iure, no lo hizo de facto, como comentábamos en nuestro artículo sobre el sistema bancario andorrano. Esto es debido a que los bancos actualmente tienen una lucrativa actividad con las comisiones que cargan por sus servicios financieros, ya sea transferencias, cambio de divisas u otros. Y la adaptación de las entidades bancarias al sistema SEPA se está haciendo larga e inefectiva, lo que lastra el comercio y aumenta las distancias en cuanto a negocios se refiere.

En parte por esto y por otros motivos de aislamiento financiero e institucional y económico, por otro lado, muchas plataformas del sector fintech no están disponibles en Andorra. No hablamos de modernas pasarelas de pago como Revolut sino cosas tan simples como PayPal, Stripe, Swipe o Amazon Pay por nombrar unas cuantas, algo imprescindible para el comercio electrónico internacional. Todas esas plataformas no están disponibles en Andorra. Ni siquiera Skrill.

Por otro lado, sería absolutamente interesante tener herramientas derivadas del sistema RedSys que, si bien se puede implementar en Andorra, hay que programarlo a mano o acudir a alguna herramienta local de alguna entidad bancaria que las tenga ya que las herramientas tradicionales como PayPal o la nueva app Bizum, o las plataformas Apple Pay y Google Pay, no están disponibles en el país porque dichas empresas no tienen trato con Andorra y no aceptan cuentas bancarias y tarjetas andorranas, de forma similar a como pasa con Stripe.

Empresas FinTech y deFi (finanzas descentralizadas)

En nuestro artículo sobre el trading en Andorra ya nombrábamos la pesada regulación que recae sobre las actividades de los organismos de inversión colectiva por parte de la Autoridad Financiera Andorrana (AFA). Esto impide que florezcan sectores tecnológicos en el ámbito financieros, también llamados fintech, como los anteriormente mencionados. Por ejemplo, servicios de crowdfunding y crowdlending, servicios de banca móvil, los llamados servicios de «escrow» (depósito de garantía o fideicomiso), de seguros mutualistas y un gran etcétera. Están todos los servicios financieros en la práctica oligopolizados por las entidades bancarias andorranas.

Y qué decir del uso de las criptomonedas como activos, divisas y herramientas de consenso en todo su esplendor, empezando por hacerlas moneda legal y permitir los servicios financieros con ellas. Tras eso, podrían usarse para una infinidad de servicios financieros y jurídicos descentralizados, desde expedientes médicos hasta catastros y registros de propiedad, sociedades, acciones y bonos, títulos de formación académica y policía, etc. Eso sí que supondría una verdadera digitalización. También permitiría desarrollar el sector del Insurtech, servicios de aseguramiento pioneros y tecnológicos.

En general, la tecnología blockchain, la del big data, y la de la inteligencia artificial deben abrazarse cuanto antes para poder realizar una digitalización puntera. Esto permitiría establecer una economía colaborativa donde todo podría realizarse de forma descentralizada, barata, segura, anónima, digital y rápida. Desde seguros mutualistas automáticos hasta constituciones de empresas pasando por la compravenda de inmuebles. Pero es obvio que el gobierno de Andorra mira hacia otro lado.

Digitalización de la burocracia administrativa

La digitalización en Andorra, de momento, se reduce básicamente a certificados electrónicos anticuados en la Seguridad Social y las Administraciones Públicas, pero en este sentido sí que se está realizando algunas mejoras. Por ejemplo, este año es el último que se realiza una edición en papel de las Páginas Amarillas, que a partir de ahora estarán solo en la página web paginesgrogues.ad.

Fuera bromas, los bancos andorranos suelen mostrarse orgullosos por tener un banco digitalizado, pero esta digitalización se suele reducir a una plataforma de cliente que funciona mal y en la que no se pueden hacer casi cosas ya que lo importante y relevante se obtiene de forma presencial y tras mucha insistencia, trámites burocráticos y un esfuerzo titánico. Ídem con las aplicaciones bancarias, que resultan más una máscara de marketing con poco contenido.

La digitalización es un tema candente en el país, basta con buscar noticias relacionadas del gobierno, pero lo cierto es que es un tema pendiente. Actualmente la burocracia de los bancos como hemos dicho sigue siendo pesada en lo importante: no se pueden hacer cambios y contratos importantes, y obviamente tampoco abrir una cuenta bancaria, distancia. Ocurre lo mismo con las administraciones públicas, que siguen empeñadas en hacerlo todo a papel y de forma presencial.

Como indicamos en nuestra página sobre crear una empresa en Andorra, los trámites para poder constituir una sociedad y obtener el permiso de residencia y trabajo por cuenta propia andorrano demoran alrededor de 3 y 4 meses, y se debe tanto a la falta de digitalización en las administraciones públicas y sus trámites en sus distintas instituciones como a la lentitud y la burocracia en los trámites bancarios.

Simplificación de procedimientos administrativos

El Gobierno, ha aprobado la modificación del Reglamento de la Ley de sociedades y de responsabilidad limitada, la modificación del Reglamento del Registro de Depósito de Cuentas, el Plan General de Contabilidad, la modificación del Reglamento del Impuesto sobre Sociedades así como la modificación de la presentación de los formularios declarativos del Impuesto sobre Sociedades y el impuesto sobre la renta de los no residentes fiscales (IRNR). El objetivo de estas es simplificar los procedimientos administrativos del Impuesto sobre Sociedades, el Depósito de Cuentas y la encuesta de actividades económicas.

El Gobierno de Andorra ya anunció la voluntad hace unos meses de unificar la tramitación del Impuesto de Sociedades, el Depósito de Cuentas y la encuesta de actividades económicas para de maximizar la eficiencia de la Administración y de minimizar costes a los administrados. Las modificaciones aprobadas permitirán que estos procesos, que dependen de tres Departamento diferentes, supuestamente se lleven a cabo con único trámite y será la Administración quien realice la coordinación interna, simplificando la gestión y eliminando trámites duplicados.

El crédito de 8 millones para solventarlo

El día 2 de Febrero, el Gobierno aprobó la formalización del préstamo de 8 millones de euros provenientes Banco de Desarrollo del Consejo de Europa (CEB) para financiar la digitalización del país. Se trata de un préstamo acordado a finales del año pasado por ambas partes para digitalizar la Administración central y las empresas del país en lo que han dado a llamar la Transformación Digital de Andorra. Se trata de una financiación a 19 años con un año de carencia y un tipo de interés de un 0,78%.

Si bien el efecto de este crédito y el buen uso de los fondos está todavía por ver, debemos recordar que la digitalización es uno de los ejes principales del plan Horizonte 23 simplificado a H23, el plan y la hoja de ruta planteados por el Gobierno durante el resto de su legislatura para recuperar Andorra de la crisis derivada de la pandemia de covid. Según los ministros, el objetivo es ayudar además sobre todo a las pequeñas y medianas empresas (pymes) aunque también se pueden acoger grandes compañías.

En cualquier caso y especialmente en este sentido, es fácil mantener un estado de duda sobre el efecto que pueda tener este plan. El motivo es que está previsto que el programa empresarial se divida en tres fases, centradas en construir una plataforma de asesoramiento digital sin coste para las compañías, seguido de un asesoramiento personalizado con subvenciones a fondo perdido y, finalmente, de créditos blandos para implementar las soluciones digitales. Es decir y grosso modo: a regalar el dinero a amiguetes para hacer cosas que son poco prácticas, ineficientes y no funcionan.

Se tratará pues, de una institución inflada, alejada de la realidad de los empresarios y los negocios que dará un asesoramiento pésimo y básico sobre la tramitación de cosas de las administraciones públicas, obviando los problemas prácticos que tiene el país y las digitalizaciones REALES como las que hemos mencionado anteriormente, lo cual es una lástima. En cualquier caso, además se trata ya del segundo préstamo que el Gobierno pacta con el CEB después de convertirse en miembro el 26 de mayo de 2020. El primer crédito fue de 12 millones de euros, con una financiación a 15 años, y destinado a cubrir gastos de con la crisis sanitaria provocada por el coronavirus.

Finalmente el 10 de Febrero de este año 2022, el ministro de Finanzas y Portavoz, Eric Jover, se ha reunido este jueves con el gobernador del Banco de Desarrollo del Consejo de Europa (CEB), Carlo Monticelli, en la sede del CEB en París (Francia). Durante el encuentro, Jover y Monticelli han firmado el préstamo de 8 millones de euros del banco al Govern de Andorra destinado a financiar parte de los gastos contemplados en la implementación del programa de Transformación Digital de Andorra, así que no hay marcha atrás.

En conclusión

El Gobierno y las instituciones de Andorra hacen bien en preocuparse de la digitalización del país, pero están tomando el camino equivocado: el camino de la política y el marketing vacío. Se habla de digitalización sin saber de lo que se habla, simplemente porque es una palabra de moda y que tiene un toque innovador, sin saber realmente qué significa y qué supone. Es exactamente lo mismo que hacen cuando hablan de I+D+i, Big Data, inteligencia artificial, Industria 4.0, tecnología blockchain y demás vocabulario tecnológico.

Por otro lado, creen que digitalizar significa crear certificados anticuados en los cuales la burocracia para obtenerlos es mayor a la utilidad que ofrecen, montar chiringuitos para ofreciendo asesoramiento de poca calidad, dilapidar dinero a fondo perdido en cosas poco prácticas e ineficientes y pedir préstamos para endeudar a la población sin sentido, pero no es así como funciona el sector tecnológico, que es completamente caótico y anárquico.

Si se emplearan esos préstamos para ayudar a los bancos a integrarse definitivamente de forma internacional y en el modelo SEPA y ofrecer soporte para prescindir del modelo de «comisiones por todo» estaría mucho mejor empleado. También si se usara en realizar acuerdos con las grandes compañías tecnológicas (Google, Amazon, Apple) para que sus servicios se ofrezcan en el país. Para que herramientas como Stripe o PayPal estén disponibles en Andorra. Para aminorar la burocracia presencial de los bancos y automatizar sus procesos internos. Para abrir el sector telecomunicaciones a la competencia internacional y deshacer el monopolio de Andorra Telecom.

Al final, lo que quiere un emprendedor es que las cosas sean fáciles y claras, no que se les pongan las cosas difíciles pero que luego haya un chiringuito dedicado a asesorar sobre la maraña de complicaciones que le supone realizar su negocio. Simplemente se trata de no molestar: ofrecer seguridad jurídica, legislación simple, entendible y en todos los idiomas y flexibilidad a la hora de obtener lo que necesita para emprender a un precio asequible.

Lo que quiere un emprendedor es que cuando necesite un TPV se le otorgue inmediatamente, que pueda abrir cuentas bancarias de forma telemática y online, que el KYC bancario sea sencillo, que pueda acceder a servicios de telecomunicaciones extranjeros y baratos, que pueda realizar pagos, cobros y operaciones comerciales con el mayor número de personas posibles con las herramientas más estandarizadas, que la Contabilidad Nacional sea simple, que no le cambien las reglas del juego cada dos por tres.

O también poder alquilar o comprar un local sin perder la mayoría del capital que se estaba dispuesto a emprender, y evitar que la otra parte de sus ingresos sean abonados a una seguridad social que no es segura ni es social (por los obvios problemas que tiene un sistema de pensiones de reparto). Lamentablemente, todas estas cosas no ocurrirán porque, según parece, las instituciones andorranas, ajenas a los problemas reales de las pymes a las que tanto mencionan, creen que los negocios privados funcionan con mejor con más política, pero en realidad lo hacen con menos.

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